jueves, 21 de noviembre de 2013

FÚTBOL EN EL ATANASIO, EN LA CUERDA FLOJA



A raíz de los incidentes que se han venido presentando dentro del estadio Atanasio Girardot y sus alrededores, el gobierno local viene evaluando la posibilidad de cerrar las puertas de este escenario para los eventos futbolísticos que mayor índice de incidentes estén mostrando, con el fin de disminuir los indicadores de violencia vividos en la ciudad de Medellín en las fechas en las que se llevan a cabo dichos eventos. Este tipo de medidas se están evaluando por parte del alcalde de Medellín, Anibal Gaviria Correa, quien ha manifestado su asombro y decepción frente a la falta de efectividad en las sanciones anunciadas por la Dimayor, ya que  éstas se han estado postergando y no se han obtenido resultados.
El Estadio Atanasio Girardot presta sus servicios desde 1953 como uno de los principales escenarios deportivos de Colombia; aunque también ha servido para llevar a cabo varios eventos nacionales e internacionales, como la visita del Papa Juan Pablo ll y numerosos conciertos de reconocidos artistas, entre los que se destacan Juanes, Beyoncé y la legendaria Madonna.

La preocupación no es reciente
Desde que el fenómeno de las Barras Bravas comenzó a tomar fuerza en el país, se vienen presentando innumerables hechos de violencia que han dejado víctimas fatales y gran cantidad de heridos dentro y fuera del estadio. La acción de las autoridades, en ocasiones, ha permitido la captura de importantes delincuentes de la ciudad y de otro tanto de hinchas involucrados en los hechos. Pero, infortunadamente, bien sea por falta de pruebas o por fallas en el sistema judicial, quedan libres en poco tiempo y regresan a su actuar delictivo aprovechando las multitudes y el ambiente hostil que se genera alrededor de la fiesta del fútbol.
Por tal razón, los diferentes gobernantes que ha tenido la ciudad, han implementado medidas sancionatorias, tanto a los equipos como a sus hinchas; generando inconformidad y desagrado en algunos, pero buenos resultados en materia de seguridad en la ciudad. Sin embargo, estos “castigos” no son permanentes y al retornar a la normalidad, los hinchas muestran buen comportamiento durante cortos tiempos, mientras olvidan las consecuencias de sus actos; y posteriormente, vuelven a verse escenas tristes y preocupantes, relacionadas con el fútbol y sus hinchas.


Hinchas… ¿con el alma?
La preocupante situación de violencia que se vive en torno al campeonato de fútbol profesional, ha levantado un polémico estado de opinión en la sociedad colombiana. Esto ha impulsado la generación de iniciativas, por parte de diferentes actores sociales, con el propósito de ponerle fin a esta serie de comportamientos violentos.
El pasado sábado 10 de marzo se llevó a cabo el conversatorio “Hinchas con el alma”, en medio de la exposición “Un país hecho de fútbol‟, que tuvo lugar en el Museo Nacional. La apertura de este espacio estuvo a cargo del presidente del Grupo Bancolombia, Carlos Raúl Yepes, quien habló de su afición por este deporte y del fútbol como herramienta de inclusión social y cercanía entre la comunidad.
En el conversatorio, donde participaron como moderadores Nicolás Samper, director de la revista Fútbol Total; y Guillermo Ruiz, periodista deportivo y asesor de la exposición, el ejecutivo presentó como ejemplo el fútbol para mostrar cómo le están poniendo el alma a lo que diariamente hace el Grupo Bancolombia. A través de las historias y anécdotas del “Cole”, Carlos Raúl permitió conocer de cerca la pasión y los sentimientos que puede generar este deporte en los ojos de un hincha incansable, quien le pone el alma a cada presentación de la Selección Colombia.

“La empresa privada puede arrebatarle la violencia al fútbol”
En ocasiones, Carlos Raúl Yepes ha manifestado que su tarea con el fútbol va más allá de ir al estadio; incluso ha realizado convocatorias con el fin de abrir nuevos espacios que permitan mejorar la convivencia en torno a este deporte. Una de estas convocatorias, la realizó el ejecutivo a la Dimayor, con el fin de discutir los problemas de violencia en el fútbol y promover estrategias para superarla.
En la última edición de la revista Dinero, Ramón Jessurum, presidente de la División Mayor del Fútbol Colombiano, habla sobre el agrado y la excelente percepción que genera el hecho de que un alto ejecutivo como Carlos Raúl Yepes, se interese por este tipo de problemáticas y además lidere iniciativas en pro de mejorarlas. “Enaltece y se siente uno muy contento de que gente tan ocupada se fije en el fútbol. Establecimos con él la creación de unas mesas de trabajo para tratar un tema que él llama ‘Cultura Estadio’. A raíz de unos hechos del fútbol nos dirigió una carta y fijamos una cita, cita agradable donde nos enriquecimos con ideas que fueron surgiendo, con el compromiso de ponerlas en práctica”, manifestó el presidente de la Dimayor en sus declaraciones para la revista.

El castigo a un país hecho de fútbol

El deporte número uno en  el país, genera emociones, risas, llanto, y despierta la pasión de los numerosos hinchas de los diferentes equipos. El fútbol en Colombia se respira en cada rincón. Sin embargo, el comportamiento inadecuado de algunos hinchas genera incomodidad en el resto de la población y manifestaciones de violencia poco convenientes para las ciudades.
En el caso de Medellín, el estadio no es el único espacio perjudicado por estos incidentes. También en ocasiones estos mal llamados hinchas, han arremetido contra las estaciones del sistema de transporte masivo Metro y hasta contra los vehículos de transporte de los equipos de fútbol, tanto locales como visitantes. Por tal razón; luego de los hechos violentos presentados en noviembre 17, en los que algunos hinchas desadaptados del Atlético Nacional atacaron a piedra el bus en el que se transportarían los jugadores del Millonarios, se evaluó en La Mesa de Convivencia en el Futbol, la posibilidad de sancionar al equipo local quitándole la posibilidad de jugar su próximo encuentro en el estadio.

Ivan Darío Sanchez, Secretario de Seguridad de Medellín, informó en rueda de prensa el 19 de noviembre, que se recomendó al alcalde Anibal Gaviria, que no le prestara el estadio al Atlético Nacional para su próximo partido frente a Las Águilas Doradas de Itagüí. Dicha decisión generó bastante revuelo y disgusto en el ámbito futbolístico, desde los hinchas hasta los directivos del equipo. Juan Carlos de la Cuesta, Presidente del Club Atlético Nacional, indicó que acatarían tal decisión sin estar de acuerdo, ya que les parece una sanción injusta para un equipo que ha desarrollado acciones que promueven la convivencia alrededor del fútbol.


Los líderes de las barras bravas del equipo también manifestaron su inconformidad, aduciendo que para eliminar la violencia en la ciudad no se va a conseguir nada cerrando el estadio y que generalmente los incidentes se presentan en las afueras después de los partidos; por lo tanto indican que se necesitaría entonces cerrar también las calles de la ciudad o incluso decretar toques de queda en una búsqueda infructuosa de control.
Si bien, con este tipo de medidas se busca fortalecer la seguridad de la ciudad y hacer que prime el respeto por la vida, el sentimiento general de los afectados por la sanción es de desilusión; ya que sienten que resultan afectados todos los hinchas del equipo y el mismo club, gracias al comportamiento de unos pocos que probablemente no estén siquiera apoyando de verdad a su equipo. Cabe aclarar que dicha sanción se aplicaría hasta cuando consideren conveniente las autoridades, de acuerdo al seguimiento que se realice al comportamiento de la afición.



jueves, 10 de octubre de 2013

En el lugar más improbable


Si le dijera que en Medellín existe un lugar al cual puede llevar a Almorzar a su familia en un ambiente cálido, donde un grupo de personas capacitado en complacer casi a cualquier paladar lo atenderá, y donde sus platos son preparados con los ingredientes más frescos de la ciudad, ¿Qué es lo primero que llega a su mente? ¿Un restaurante ubicado en un sector exclusivo de la ciudad? ¿En el poblado tal vez? Si por otro lado le dijera que en este lugar puede también comprar ropa con prendas que van desde los $ 1.000 en adelante. ¿Pensaría  que estoy hablando de uno de estos grandes centros comerciales ubicados en su mayoría en el sur? Si finalmente le contara que en este lugar usted va a poder encontrar casi cualquier tipo de mercancía y sin importar su estrato socio económico va a ser tratado de una manera digna ¿usted me creería?

No se dejen llevar por las apariencias…  Todo esto y más, lo puede encontrar en la Plaza de Mercado Minorista José María Villa. A pesar de su aspecto exterior poco atractivo y, si se quiere desarreglado; su interior es un crisol de historias donde confluyen un sin fin de ingredientes sociales; que es  gestor de ideas innovadoras e iniciativas que si se enfocan de la manera correcta pueden enseñar mucho a la ciudad.


La labor en la plaza comienza como es frecuente en los mercados alrededor de las 3:00  de la madrugada. Entre los ruidos de los camiones que de todas las partes de nuestro departamento  traen el surtido, se escucha una voz amable que nos invita con un “buenos días, en que le puedo colaborar” a manifestar el motivo de visita de la plaza, interesado únicamente en colaborar o tal vez en que le podamos comprar algo; se presta a dar indicaciones y una breve descripción de la forma como se ha organizado la plaza. Su nombre es Jhon Ateorthúa vendedor de hortalizas, que desde hace  10 años se gana el sustento en la plaza. 

Con sus manos ásperas, fruto del trabajo, se dispone a escribir en un cuaderno cuya pasta tiene impreso un automóvil,  información del flujo de mercancía que los “coteros” van amontonando en su pequeño local.
A medida que se avanza se entra en una atmosfera de olores que impacta los sentidos.  La papa recién arrancada  y el cilantro, se entremezcla con el olor del chocolate, la empanada y la arepa recién asada, propios de un verdadero “desayuno de campeones”  que aporta los carbohidratos necesarios para  cada una de las personas que laboran en este lugar y necesitan desarrollar este duro trabajo. “Tenemos que tener todo listo para cuando venga la gente a comprar”, dice agitado David Correa, uno de los coteros, al hacer una pausa para tomarse un tinto y cuya función  es la de descargar el camión y apilar los distintos bultos que surtirán los locales.

El ambiente de la plaza se adorna con la música proveniente de pequeños radios en los cuales se puede escuchar desde aquellas baladas de antaño hasta aquel chiste vulgar propio de los programas radiales, de la mañana  que a más de uno le arrancan una sonrisa y que dan pie para un comentario jocoso similar a una pequeña pausa activa, para aliviar la tensión del  agite del comienzo del día.

Su techo  compuesto por paneles de una teja transparente, varillas de hierro y su piso ennegrecido en algunas partes  por el constante trafico de productos orgánicos y de personas,  tratan de opacar una belleza extraña propia de las plazas de mercado. A medida que avanza la mañana y  el sol golpea con sus rayos este sencillo recinto se observa un caleidoscopio de colores y formas  que solo una tierra como la nuestra puede ofrecer: Desde el rojo vibrante de los tomates, pasando por el dorado de los granos de maíz, luego por el verde oscuro de los aguacates; hasta ese color acaramelado de la panela.
Por otro lado cada uno de los locales,  aunque similares para el ojo desprevenido, es una extensión de la individualidad de su dueño por lo tanto sus enseres o sus paredes están adornados con objetos que van desde una calcomanía de su equipo de fútbol favorito hasta pencas sábilas para atraer la buena suerte.
Al caminar por su corredores se observa un aparente caos, pero todo  tiene un orden que permite a compradores y visitantes encontrar lo que buscan; es así como poco a poco se ha venido organizando por sectores. La planta baja está compuesta por verduras, pesqueras, carnes, fruteras entre otros; y en la planta alta podemos encontrar abarrotes, bares, restaurantes, cafeterías así como el área de calzado y  ropa.



Un aspecto que siempre llama la atención de la Plaza Minorista es la venta de ropa usada, la cual es lavada y seleccionada para ofrecerla al público.
En este mercado ubicado en el sector 13 en la planta superior de la plaza, el ciudadano común  puede no solo comprar una muda de ropa completa por máximo  $ 40.000 sino vender casi que cualquier prenda. Juan David Gómez estudiante de octavo semestre de Biología en la Universidad de Antioquia, con orgullo comenta: “He logrado comprar chaquetas hasta en  $10.000 pesos y camisetas en perfecto estado por $ 3.000, ¿Por qué no comprar si es bueno bonito y barato?”
Lo cierto es que además de ofrecer variedad en cuanto a prendas,  esta boutique poco común es una fuente significativa de empleo; ya que además del servicio de venta, cuenta con su propia sastrería y   servicio de lavado.

Una idea común de las personas que no compran en la Plaza Minorista es que ésta es solo para la gente “pobre”. Sin embargo;  la plaza cuenta con gimnasio, no solo para uso de los comerciantes, sino para el público en general y con restaurante gourmet, tienda especializada en la venta de todo tipo de especias utilizadas en la alta cocina.
Para nadie es un secreto que el sector de la plaza ha vivido épocas de violencia; en un principio originado entre grupos armados al margen de la ley como milicias y convivir y luego por combos delincuenciales  motivados por el cobro de vacunas a los comerciantes; sin embargo se han adelantado procesos de participación entre los entes del estado, representados por la Alcaldía y la Policía que junto a la comunidad ha hecho que la situación se vaya superando poco a poco.

Es así como se implemento un proyecto denominado “Corfuplaza”, que consiste en una organización de jóvenes que se encargan de recoger entre los comerciantes lo que ellos puedan aportar para redistribuirlo gratuitamente entre las personas que más lo necesitan en forma de mercados; Esto, además de impactar positivamente a un sector de la población más necesitado, permite a muchos jóvenes escapar de las garras de la violencia que se vive en algunos barrios vulnerables de nuestra ciudad. De igual forma la Plaza Minorista adelanta procesos para atender al habitante de calle, que recurre a la plaza en búsqueda de un bocado de comida, con programas que incluyen desde el almuerzo hasta el baño grupal por medio de mangueras con agua a presión.

 En otras palabras además de brindar beneficios desde el punto de vista económico, la Plaza Minorista hoy por hoy es un lugar que tiene dentro de su planeación estratégica brindar beneficios por medio de programas sociales que impacten a la comunidad con el fin de propiciar un ambiente saludable y digno para los comerciantes y sus familias.







jueves, 19 de septiembre de 2013

Caracas sin agua




Para Samuel Burkart ingeniero alemán residente en Caracas Venezuela, el 6 de Junio de 1958 fue el día más agobiante de su vida. Las reservas de agua almacenadas en el dique de la Mariposa habían llegado a su final y él no podía comprender que a   esta  población venezolana le había llegado   su hora cero y el desespero de sus habitantes  por aliviar sus gargantas resecas estaba causando grandes movilizaciones  sin poder evitar  que la muerte  rondara cada esquina.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Historias


Ensayo - La Odisea

Con justa razón me atrevería a decir que ningún relato de la literatura clásica alcanza a fascinarnos de tal forma  como lo narrado por homero en la Odisea, donde se cuentan las hazañas de  Ulises u Odiseo para regresar a su querida Ítaca, atravesando por miles de improperios ocasionados si se quiere por los deseos caprichosos de los Dioses. La importancia de este relato es tanta que se mantuvo dentro de la tradición oral del pueblo griego  se cree durante siglos, no solo por la hazañas del héroe sino por lo legendario de su astucia, a manera de anécdota: la ninfa Tetis madre de Aquiles temerosa que su hijo fuera instruido en el arte militar ya que conocía la profecía de su muerte, decide disfrazarlo de mujer y esconderlo en sus doncellas, Ulisses al sospechar de la Ninfa fragua un plan para descubrirlo, decide darles obsequios a las doncellas  pero oculto entre espejos y joyas, insertó una espada, Aquiles se ve atraído por la espada y la treta se descubre.

¿Pero que le ocasiona a Odiseo tal desgracia?  ¿Qué fuerzas lo llevan a ganarse el Odio de los dioses? Se cree que todo se trata de un tema de ingratitud por parte de los griegos luego del triunfo de la guerra de Troya y los posteriores saqueos a los templos, sin embargo esto es solo al inicio, durante sus aventuras en el largo regreso a casa Odiseo se las arreglará para ganarse el odio de uno de los dioses mayores; Poseidón. Tal y como se relata en el canto IX

En este canto se encuentra Ulises en la corte de los Feacios y comienza por presentarse y sin mesura de elogios habla sobre su quería Ítaca. Narra la forma como llega a la tierra de los Cícones y aunque pierde algunos hombres  los vence y obtiene sus riquezas y sus mujeres, luego llevado por “dañosos vientos” termina en la tierra de los lotófagos donde los habitantes de de esa tierra les ofrecieron el dulce fruto del loto, cuál era el sabor de este “dulce manjar” que  los hombres que los probaron tuvieron que ser sacados por la fuerza para poder continuar el viaje sin saber que su siguiente destino sería un punto crucial en lo referente a los esfuerzos de volver a casa

Odiseo y su tripulación llegan a la isla de los ciclopes, donde deciden explorar, tras encontrar la cueva de Polifemo y observar la abundancia de  comida que contiene, en lugar de tomar algunas provisiones y continuar su camino como se lo sugiere su tripulación, Odiseo decide esperar a su anfitrión para confirmar si teme a los dioses y de paso agradecerle por permitirle tomar algo de comida, sin embargo al llegar Polifemo y cerrar una gran roca tras de sí tras escuchar a Ulises procede a tomar dos de sus compañeros de viaje y devorarlos “cual león”

Frente a la imposibilidad de escapar que supone la gran roca en la salida, Ulises haciendo uso de su afamada “metis” o Astucia, característica esencial del héroe griego idea un plan para evitar ser comido y de paso lograr escapar. Por medio de un Vino negro que llevaba consigo nubla los sentidos y la mente de Polifemo, este en medio de la embriaguez le pregunta su nombre y este responde “Nadie es el nombre con el que me llaman mis padres y mis amigos” el ciclope cae dormido y es cuando decide afilar una estaca y procede a dejarlo ciego. En medio de su dolor el ciclope da alaridos, los otros ciclopes de la Isla le preguntan por su desgracia y su causante y el dice que “Nadie” lo segó, por lo cual deciden no ingresar a ayudarle.

Polifemo para evitar la escapatoria de sus agresores, decide hacerse al lado de la puerta y abrirla un poco para permitir que salgan sus ovejas, en ese punto Ulises idea la forma de burlar al ciclope y se cubre con las ovejas 


En este punto Ulises se encuentra entre un punto de suma importancia en la narrativa Homerica, debe decidir si continuar su camino hacia su hogar u obtener mayor fama con lo cual le hace saber al ciclope que fue Ulises quien lo engaño. Este fragmento da cuenta de lo importante que era para los griegos la fama y la gloria y de lo equivocados que podían estar pensando que este podría ser el camino a la felicidad

Polifemo le lanza una gran roca a su barco y luego eleva una súplica a su padre Poseidón quien se llena de ira  decide llenar su viaje de males…

A diferencia de nuestro sistema de creencias y tradición mitológica, donde nuestro Dios es perfecto y su misericordia y compresión de nuestra debilidad humana  es infinita, En  el sistema de creencias griego, se les atribuyen a los dioses características tan humanas como la ira, la envidia, la soberbia,  el egoísmo por lo cual Poseidón decide no dejar regresar a Ulises a su tierra.

La creencia griega sobre la intervención directa de los dioses en los asuntos de los hombres con su actuar y la satisfacción de sus deseos es otro de los elementos característicos de su mitología y considero que en la Odisea más que en otra obra clásica se ve plasmado este aspecto

A manera de conclusión, más que una historia de hazañas épicas, la odisea representa la perseverancia y como el deseo del hombre se impone ante las adversidades que le traza su propio destino.
Viviana T